Como ha trascendido en medios de prensa, se aprobó recientemente una nueva versión del impuesto que grava la existencia de personas jurídicas mercantiles (incluyendo sociedades tanto anónimas como limitadas, y sociedades extranjeras inscritas en el país).


Como quizá recordará, este impuesto ya existía en nuestro país, pero fue declarado parcialmente inconstitucional. Sin embargo, el cobro del impuesto para los años 2012, 2013, 2014 y 2015 quedó vigente y sigue siendo exigible en caso que no se hubiere pagado. Se aprobó una moratoria de intereses y multas que estará vigente durante 3 meses, a fin de que las sociedades morosas puedan poner al día el pago de los periodos pasados.

 

Estas son las principales características del nuevo impuesto:

Pago escalonado: El monto a pagar por cada sociedad dependerá de los ingresos de las sociedades de la siguiente forma:

A. Sociedades que no están inscritas como contribuyentes: Pagarán un 15% del salario base, es decir, ¢63.930,00 (aproximadamente $116,00).

B. Sociedades inscritas como contribuyentes: El pago dependerá del ingreso bruto de la sociedad durante el periodo fiscal anterior. Si el ingreso fue menor a 120 salarios base, el monto a pagar será un 25% del salario base es decir ¢106.550,00 ($194). Si  el ingreso estuvo entre 120 y 280 salarios base, pagaría un 30%, y si el ingreso fue mayor a 280 salarios base, pagará un 50% del salario base como impuesto, es decir ¢213.100,00 ($388)

Cobro anual: El impuesto se deberá pagar todos los años durante el mes de enero. Para el año 2017, el impuesto se deberá pagar proporcionalmente a su entrada en vigor. En caso de sociedades de nueva constitución, al momento de solicitar su inscripción se pagará el monto proporcional a la cantidad de días restantes que le queda al año.

Solidaridad de la deuda: Los representantes legales y,  ahora incluso los socios de las empresas serán solidariamente responsables por el no pago del impuesto por parte de la sociedad, es decir, en un procedimiento de cobro podrían cobrarse las deudas de la sociedad a tales representantes y a sus socios.

Disolución por no pago: En caso de 3 años de no pago, la Dirección General de Tributación podrá solicitar la disolución automática de las sociedades morosas. La disolución implicará además, hipoteca real o prenda preferencial sobre los bienes de la sociedad para el pago del impuesto pendiente.

Sanciones: Las sociedades que se encuentren morosas del pago de este impuesto no podrán contratar con el Estado y sus instituciones. Adicionalmente el Registro Mercantil no emitirá certificaciones a dichas sociedades ni inscribirá cambios a la estructura o representación de sus representantes ni ningún tipo de traspaso de bienes.

 

Exoneración a PYMES: En el tanto las sociedades se encuentren inscritas en el Registro de PYMES del Ministerio de Economía o en el Ministerio de Agricultura y Ganadería, como pequeños y medianos productores agropecuarios, no tendrán que pagar el impuesto.

 

Oportunidades transitorias: Si usted por cualquier motivo es representante legal de una sociedad morosa, esta Ley le da la oportunidad de renunciar a cualquier cargo durante los próximos 24 meses y evitar que se le impute el cobro de deudas de estas sociedades. Adicionalmente, durante los próximos 12 meses se podrán traspasar bienes de sociedades morosas si la sociedad estuvo inactiva tributariamente en los últimos 2 años.  

 

Tengo una sociedad en Costa Rica ¿Qué debería hacer ahora?

 

1. Verificar el estado de la sociedad ante las autoridades tributarias, en concreto si la misma está inscrita o no como contribuyente. Si lo está y no debería estarlo, desinscribirla a la mayor brevedad.

2. Si la sociedad es operativa, valorar la posibilidad de inscribir la sociedad como PYME a efecto de beneficiarse de la exoneración con que cuentan dichas sociedades.

3. Verificar si usted se encuentra registrado como representante legal o director de alguna sociedad con la cual ya no tenga relación comercial, y en ese caso, beneficiarse de la moratoria y solicitar su renuncia ante el Registro Mercantil.

4. Si tiene una sociedad que adeuda impuestos de periodos anteriores, beneficiarse de la moratoria y pagar dichos impuestos sin multas ni intereses. Y si tiene bienes en dichas sociedades, traspasarlos beneficiándose de la moratoria.

5. Si tiene una sociedad que realmente no necesita, quizá lo más sensato sea disolverla para evitar el pago del impuesto y controles futuros, como los que vendrán con el Registro de Accionistas.


Expertis desde luego que le puede asistir en todas estas tareas, para lo cual puede contactar al abogado a cargo de su cuenta o escribirnos a costarica@expertislegal.com